Carbonero y el efecto sálvame

Sea como sea la influencia de Sara Carbonero, la verdad es que no puede ser que esté en el mundial de Sudáfrica y menos a pie de campo. Su “efecto” simplemente ha hecho, en un primer momento, dudar de la profesionalidad de Íker Casillas y sus posibles “distracciones” por tener a la novia “ahí”. Ha habido casos de bastantes jugadores con sus mujeres embarazadas a punto de dar a luz y jugando partidos e incluso marcando algún gol, para irse inmediatamente al hospital. Pero ya hay run-run. Al final, la muchacha está teniendo un protagonismo inusitado, pero vayamos por partes.

Parte 1: Sara Carbonero, la persona

Sara Carbonero es natural de un pueblo de Toledo que estudió la licenciatura de Periodismo en la Universidad Complutense de  Madrid (info en la wikipedia). Destacar obviamente su belleza y especialmente sus ojos. A mi juicio, forma parte de la nueva camada de periodistas cara al público (sobre todo, presentadoras de noticias) que principalmente se buscan que estén buenas, ajenas a su aptitud como buenas comunicadoras. Ésta al menos parece que sabe escribir su nombre completo sin cometer faltas de ortografía, lo que hoy en día es un logro para este tipo de presentadoras-modelos, como podemos ver en esta joven presentadora y sus más que graves problemas con el lenguaje (y la muy torcuata se ríe de su ignorancia):

Este caso fue tan increíble que hasta el periódico El Mundo se llegó a preguntar si esta joven (de nombre Begoña Alonso) es producto de la LOGSE. Pero quitando este ejemplo, simplemente hay que ver el número de “modelos” en los telediarios: Lourdes Maldonado, Mónica Martinez (en sus inicios estaba más maciza), Mónica Carrillo, Helena Resano (que pierde muchísimo sin maquillaje), Mamen Mendizabal, la de Tele5 de la noche (que no sé como se llama) y, en menor medida, María Casado (porque sí que parece competente y no es que tenga una voz muy sensual). Seguramente me deje alguna, pero más o menos esa es la idea y estamos hablando de los telediarios, donde el rigor informativo debería de primar.

Volviendo a Sara Carbonero, destacar su meteórica carrera: con tan sólo 25 años (26 años en noviembre) es ya subdirectora de deportes en Telecinco. ¿Demasiado joven? ¿No había otro para heredar el cargo que probablemente tenía el Calvo de (ahora) la Sexta)? ¿Es necesario que haya subdirector de deportes para un grupo, a priori, tan reducido de periodistas?

Parte 2: Telecinco, esa cadena tan “particular”

La elección de Sara Carbonero para cubrir los partidos a pie de campo tiene su aquel. Como dijo un amigo, era la persona “ideal”: está muy buena, así que los jugadores cuando se van camino de los vestuarios cansados y sin ganas de hablar seguro que se quedan a ser entrevistados para darse “una alegría a la vista”.

En cualquier país serio (o al menos, televisión seria), se hubiera optado por no mandar como reportera de a pie de campo a la novia de un jugador de fútbol. Pero como Telecinco es una coña de televisión hecha por y para gente con bajo coeficiente intelectual, pues pasan estas cosas. Al final su influencia  en Íker como tal no será tanto, pero es una bola de nieve que crece sin parar: primero la prensa nacional, luego la internacional, luego el presidente de la Asociación de Prensa de Madrid y un largo etcétera que parece que, hasta que no termine el mundial, dará que hablar. No es la influencia como tal, sino todo lo que arrastra.

Todo esto además viene aumentado por la televisión de la que estamos tratando: Telecinco. Es una cadena que ha conseguido sobrepasar límites cada vez más insospechados con tal de conseguir audiencia. Si al principio fue Javier Sardá y sus Crónicas Marcianas derivando en cualquier cosa para intentar conseguir audiencia (sobre todo cuando Buenafuente entró en escena en A3), ahora el “Sálvame” en sus distintas versiones da un paso más allá, para regocijo de marujas y verduleras de escaso sentido crítico y gran interés en la vida de cualquiera (porque esos que aparecen no son famosos ni nada). El otro día, yendo a casa de un amigo éste tuvo la maravillosa idea de poner Sálvame Deluxe, además coincidió en lo que ellos además denominan “la hora golfa”.

El espectáculo fue tan grotesco, con truños como Carmen de Mairena y similares, que las ganas de echar la pota eran inevitables. El hedor a mierda que emitía el televisor, junto con la imagen y el sonido, provocaba sensaciones repugnantes. Sencillamente, el asco te apoderaba.

El responsable de esto, un tontín ido a más por sus truños “exitosos”, llegó a decir que él no hacía telebasura, sino “Neorrealismo televisivo” o.O’ (link)… Yo es que como tampoco lo he llamado telebasura, sino directamente mierda, me da igual como lo llame él. Pero vamos, que no tiene este personaje un mínimo de decencia, honestidad o unos principios básicos de cualquier ser humano. Él hace lo que él es: una mierda.

Y para más inri, el programa no es nada sin Belén Esteban, otra que no da un palo al agua, que se hace llamar del pueblo cuando vive como Dios y que tuvo que dejar sus vacaciones para salvar a Sálvame (link). El aspecto de yonki asquerosa (¡incluso después de operada!) es brutal. Otra que forma parte de la mugre social de la televisión.

En definitiva, se necesita censurar estas cosas. No se gana nada con ellos y son pura mierda, la pérdida sólo será llorada por las marujas que si que necesitan que les digan la frase que se le dice a los frikis, “Get a life”

Parte 3: “El mundial” según Telecinco

Volviendo al tema del mundial, tenemos que esta cadena está retransmitiendo el mundial bastante penosamente. Mientras que la BBC estudia quitar las vuvuzelas de la emisión de sus partidos filtrando frecuencias, Telecinco ya ha dicho que ellos no quieren pueden hacer nada. Por otro lado, ¿dónde ha quedado esa plaza de Colón abarrotada de gente viendo los partidos de la selección en una pantalla gigante? Idea de Cuatro tal vez incómoda por atascos, cortes etc; pero que llevaba la pasión a los aficionados y no a las marujas de barrio. Además, en Cuatro las previas estaban conducidas por Angels Barceló y Nico Abad, mientras que en Telecinco son (cojan aire) Javier Sardá y… ¡Nuria Bermúdez! Nuevamente, el efecto sepulturero de Sálvame que inunda la cadena.

Incluso ahora mismo se nota muchísimo la calidad de retransmisión entre Cuatro y Telecinco. Manu Carreño sabe narrar para la televisión de forma más calmada que Paco González, con el chip todavía de la radio. Quique Sánchez Flores (que ya se va) es infinitamente mejor que Camacho, que no es más que un fan y de cosas técnicas se olvida. No hay nadie similar a Julio Maldonado en Telecinco, en cambio está Amor que no se sabe muy bien qué pinta ahí. Y el JJ Santos que sigue sobrando incluso con su poca participación (¿este tío cómo ha llegado hasta ahí? Menudo patán)

Por otro lado, está el morbo de Casillas-Carbonero. La muchacha, si tuviera cierta dignidad profesional, se habría mantenido al margen de alguna manera para evitar polémica. Pero como es una periodista de la nueva camada que además parece que sólo busca trepar, se apunta al carro para asegurarse el porvenir profesional. En cierto modo, tiene lógica porque no va a ser joven eternamente y ya llegará otra monada a quitarle el pan.

Luego la Carbonero firmará cosas feministas y de ayuda a la mujer cuando ella desconfía tanto de sus aptitudes que tiene que recurrir a su cuerpo. Que no me lloren luego las mujeres con lo que están fomentando ellas mismas: una carrera basada únicamente en la belleza. Porque como periodista a pie de campo deja mucho que desear. Básicamente porque no se entera de nada: no dice qué jugadores han saltado a calentar, no retransmite las jugadas cercanas, no te dice cuantos minutos van a añadir… Como presentadora de noticias valdrá (que ya me dirás, tienes que leer el texto de la pantalla y fuera), pero como periodista a pie de campo tiene que mejorar y mucho.

Anuncios

2 Responses to Carbonero y el efecto sálvame

  1. miralarima says:

    Parece poco correcto
    todo lo que le han formado
    a Sarita Carbonero
    por haber enamorado
    a nuestro genial portero
    (normal con esos ojazos
    que con sólo contemplarlos
    casi que provocan miedo).

    Hasta la gente del Times
    en portada han presentado
    que resultar goleados
    y perder parece fácil
    por tener junto a tu lado
    cuando estás de guardameta
    a semejantes ojazos
    que te miran y desean.

    Pero también en España
    un González Urbaneja
    (que sin duda aquí derrapa)
    critica que allí en la banda
    esté junto al guardameta
    y se retoca la barba
    llamándolo “una vergüenza”…

    ¿Será porque es tan guapa?
    ¿Lo dirían de una fea?
    ¿Y si fuera un periodista
    el que en la banda estuviera
    con su novia deportista
    compitiendo en la contienda?

    Perdónenme que les diga
    pero todas estas quejas
    me resultan muy machistas
    lo vea como lo vea…
    y yo creo que a Casillas
    no ya no le desconcentra
    sino más bien que le anima
    y sin duda le motiva
    por pensar lo que le espera
    como premio de su niña
    cuando con ella se encuentra.

  2. Pingback: Es que no tienen ni idea de lo que quieren « Death Blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s